Dolores Trull realizo sus primeros trabajos como profesional en Nueva York, donde se quedo a vivir una temporada. A esto se le suman posteriores desfiles en Milan, Paris y Alemania para firmas como Chanel, Fendi, Tom Ford, Versace, Gianfranco Ferre y Ana Molinari, entre otros diseñadores reconocidos.
Nueva York, Milán, París y Berlín fueron algunas de las pasarelas más importante que apreciaron su elegancia, la elasticidad de sus piernas, su mirada profunda. Grandes marcas como Chanel, Fendi, Versace, Gianfranco Ferré, Ana Molinari y J. L. Scherrer, entre otros casas y diseñadores reconocidos, la buscaban para sus desfiles y ella siempre deslumbró. En Argentina su carrera también fue descollante. Las tapas de las mejores revistas de moda, las pasarelas más exclusivas y campañas junto a reconocidos fotógrafos. Su porte, esa mirada que parecía derretir a la lente la convirtieron en la favorita, durante años, de los más importantes diseñadores. En la actualidad, las modelos comienzan su carrera a en la adolescencia, pero no fue su caso.
