Detrás del apelativo ‘Zazza el italiano’ se encuentra Federico Zompichiatti, un joven que estudió Comercio Internacional en la Universidad de Milán, sin presagiar que la vida lo llevaría a recorrer caminos que pocos se atreven a transitar.
Antes de convertirse en un osado youtuber, trabajó como coctelero en España. (Composición Infobae: Joan Cortadellas (El Periódico) / Zazza el italiano)
Un youtuber extranjero llegó al Perú en diciembre de 2024, un mes en el que el espíritu navideño impregnaba cada rincón del país. Durante sus primeros días, disfrutó de la calidez y festividad propias de la temporada, al tiempo que comenzó a descubrir los problemas sociales que han afectado a la nación desde tiempos inmemoriales.
No solo escuchó referencias sobre cómo se vivía en algunos sectores del país, sino que también visitó lugares donde la delincuencia campea a cualquier hora del día, sobre todo al caer la noche. Recorrió distritos considerados peligrosos por la opinión pública y conversó con personas cuyas vidas transcurren al margen de las normas sociales.
En su canal de YouTube, denominado Zazza el italiano, expuso la cruda realidad de algunos sectores del Perú. El 8 de diciembre de 2024 publicó un video titulado “Me infiltro en las carreras ilegales de Lima – El Fast & Furious peruano”, un contenido que, a primera vista, podría resultar atractivo para los internautas interesados en temas descarnados.
Siete días después, publicó otro video en el que se aborda un problema social latente: la drogadicción. En Manzanilla, un barrio del distrito de La Victoria, pasó 13 horas junto a un hombre venezolano que consume sustancias ilegales y alcohol.
El 22 de diciembre compartió otro material audiovisual titulado ”‘Tengo 4 litros de aceite de avión en las nalgas’ – Ser trans en Perú“, el cual tuvo gran acogida: superó los 2 millones de vistas y obtuvo 44 mil “me gusta”
Sin embargo, los contenidos que concitaron más la atención de un sector de la población peruana fueron dos: el primero retrata la desgarradora realidad de La Rinconada, un centro poblado ubicado en el distrito de Ananea, provincia de San Antonio de Putina, en Puno; el segundo gira en torno al distrito de La Victoria, donde conversó con adolescentes sicarios en plena calle, cuando la luz solar ya había desaparecido.


